Los habitantes de la República tienen derecho a ser protegidos en el goce de su vida, honor, libertad, seguridad, trabajo y propiedad. Nadie puede ser privado de estos derechos sino conforme a las leyes que se establecieron por razones de interés general.
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| Abigeato en la Quinta sección de Cerro Largo. Foto de César Tort |
Es tema de nunca acabar. Los hechos se repiten una y otra vez a lo largo de la geografía nacional. Al principio eran casos más aislados, de menor frecuencia. Hoy es innegable que el fenómeno ha crecido y que el impacto en la cría de lanares es importante. Abigeato y muertes por perros suman pérdidas millonarias al sector. Pérdidas económicas que de alguna manera se pueden estimar y cuantificar. Pero más difícil es saber cuanto se pierde en la fe, en la esperanza, que son avasalladas por la impotencia de sentirse solos y rehenes de la coyuntura. Muchos ya bajaron los brazos y le dijeron adiós al
ovino. Aquí en Cerro Largo lo vi personalmente cuando una pequeña productora de la zona de Bañado de Medina llevó su majada preñada a una feria de Conventos, luego de que un exitoso procedimiento policial finalizara en una decisión judicial de procesamiento sin prisión para los acusados. Pero no es solo aquí el problema. Los colegas de El Telégrafo de Paysandú, Diario Cambio de Salto, al igual que otros medios, de forma frecuente denuncian hechos similares. El Estado no encuentra la forma de frenar el fenómeno, y mientras eso sucede, el hartazgo gana a los ovinocultores. Así no vale....... El futuro parece auspicioso para el sector, las industrias cárnicas y laneras se preocupan por la escasez de su materia prima, todos conocemos el problema. Sin embargo, las soluciones no aparecen y el desánimo va ganando terreno. Ojalá reaccionemos a tiempo, ojalá cuando como sociedad logremos superar estos temas, no sea demasiado tarde y aún queden uruguayos con conocimientos y experiencia en la explotación ovina para seguir formando nuevas generaciones de ovejeros.
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| Otra fotografía de Cesar Tort |
Las imágenes gráficas son elocuentes. Este 7 de Setiembre, César Tort, desde la Quinta sección de Cerro Largo nos remitió varias fotos sobre los abigeatos sufridos y que le han costado más de 20 lanares. Además le han carneado ovejas preñadas. Hace pocos días, Ruben Echeverría de la cabaña Corriedale La Lucha, denunció tambien con fotografías el estrago que volvió a sufrir con 15 animales de plantel que resultaron muertas, mientras que otras 20 fueron mordidas y están heridas.
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| Ovejas planteleras de La Lucha |
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| Otra fotografía del episodio en Soriano |
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| Realidad que se repite en todo el territorio |
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| Algunas se salvan... no todas sobrevivirán |
Denuncian en la Junta problema por jaurías que matan vacunos y lanares

Locales | 07 Sep El edil nacionalista Francis Soca se refirió a la “preocupación e impotencia de los productores que no saben qué medidas tomar ante la presencia de jaurías que matan ovinos, muerden ejemplares adultos de vacunos y matan terneros, en varios puntos de Paysandú. La situación se ha tornado insostenible sin hasta el momento poder encontrar una solución para la problemática. Más de un millar de ovinos se ha perdido en varias zonas del departamento en lo que va del año, a causa de la salvaje matanza que provocan perros sueltos y que está llevando a la extinción del rubro productivo”, indicó.
Soca añadió que, “según comentaban productores de Quebracho, también se han producido ataques a ganado vacuno. A las vacas grandes no las matan, pero sí las lastiman, si bien son perros chicos de tamaño, andan de a diez o doce, tres o cuatro atacan por atrás y los otros por adelante, el animal que se engancha con algo y cae, difícilmente se salva. Hace un tiempo los problemas eran en la zona más cercana a Quebracho y ahí los perros estaban en el basurero de la zona, pero ahora el inconveniente se ha extendido. Los productores están sumamente preocupados por la situación que desde hace tiempo también afecta a la escuela Agraria de Guaviyú”.
Soca añadió que “en la zona de Paso Gallardo, un productor aseguraba que tendrá que dejar de criar ovejas, ya que ha recibido reiterados ataques de jaurías, contabilizando 75 ovinos muertos desde enero a la fecha. Otro productor de un establecimiento en la zona de la balsa de arroyo Negro constató la muerte de varias ovejas a causa de perros que incluso están identificados. Por lo pronto, en Colonia Paysandú la majada comenzó a parir y volvieron nuevamente los ataques, tratándose de perros que habitualmente se los ve en el vertedero municipal rumbo a Casa Blanca. A otro productor el año pasado le mataron unos 50 corderos chicos y 20 ovejas en la misma noche, en lo que va del año lleva perdidas unas 12 ovejas y otras tantas que están mordidas”.
VEINTE O TREINTA PERROS
El edil nacionalista señaló que “los productores comentaron que en la zona del Vertedero Municipal hay entre veinte y treinta perros que después salen a los campos a hacer desastres en las majadas. Lo que está claro es que no es una situación aislada, la oveja es hoy la especie menos protegida, que atraviesa una problemática a la que no se le avizora una solución en el corto plazo. Las jaurías siguen generando un daño irremediable en las majadas de nuestro país, convirtiéndose junto al abigeato y la presencia de otros depredadores, en una de las principales causas del cambio en la producción del rubro”.
Solicitó el edil que el tema pase a la Comisión de Descentralización, Integración y Desarrollo y se oficie al Ministerio del Interior, Jefatura de Policía de Paysandú, Asociación y Federación Rural, representantes nacionales por el departamento, Comisión de Seguridad Rural de Paysandú y Secretariado Uruguayo de la Lana.
Soca añadió que, “según comentaban productores de Quebracho, también se han producido ataques a ganado vacuno. A las vacas grandes no las matan, pero sí las lastiman, si bien son perros chicos de tamaño, andan de a diez o doce, tres o cuatro atacan por atrás y los otros por adelante, el animal que se engancha con algo y cae, difícilmente se salva. Hace un tiempo los problemas eran en la zona más cercana a Quebracho y ahí los perros estaban en el basurero de la zona, pero ahora el inconveniente se ha extendido. Los productores están sumamente preocupados por la situación que desde hace tiempo también afecta a la escuela Agraria de Guaviyú”.
Soca añadió que “en la zona de Paso Gallardo, un productor aseguraba que tendrá que dejar de criar ovejas, ya que ha recibido reiterados ataques de jaurías, contabilizando 75 ovinos muertos desde enero a la fecha. Otro productor de un establecimiento en la zona de la balsa de arroyo Negro constató la muerte de varias ovejas a causa de perros que incluso están identificados. Por lo pronto, en Colonia Paysandú la majada comenzó a parir y volvieron nuevamente los ataques, tratándose de perros que habitualmente se los ve en el vertedero municipal rumbo a Casa Blanca. A otro productor el año pasado le mataron unos 50 corderos chicos y 20 ovejas en la misma noche, en lo que va del año lleva perdidas unas 12 ovejas y otras tantas que están mordidas”.
VEINTE O TREINTA PERROS
El edil nacionalista señaló que “los productores comentaron que en la zona del Vertedero Municipal hay entre veinte y treinta perros que después salen a los campos a hacer desastres en las majadas. Lo que está claro es que no es una situación aislada, la oveja es hoy la especie menos protegida, que atraviesa una problemática a la que no se le avizora una solución en el corto plazo. Las jaurías siguen generando un daño irremediable en las majadas de nuestro país, convirtiéndose junto al abigeato y la presencia de otros depredadores, en una de las principales causas del cambio en la producción del rubro”.
Solicitó el edil que el tema pase a la Comisión de Descentralización, Integración y Desarrollo y se oficie al Ministerio del Interior, Jefatura de Policía de Paysandú, Asociación y Federación Rural, representantes nacionales por el departamento, Comisión de Seguridad Rural de Paysandú y Secretariado Uruguayo de la Lana.





