Comparto el artículo de La Vanguardia, una publicación digital de España. En el artículo pueden encontrar el enlace para ver el video.
La NASA
demuestra que el polvo del Sahara fertiliza la Amazonia
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El fósforo procedente de África es
vital para las selvas tropicales de sudamérica
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Un satélite de la agencia americana y
el CNES francés muestra por primera vez en 3D el transporte de transoceánico
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26/02/2015
21:21 | Actualizado a 27/02/2015 10:41
Científicos de la NASA y de las universidades de Maryland y Miami(Estados Unidos) han utilizado imágenes captadas por el satélite CALIPSO(de la NASA y el Centro Nacional de Estudios Espaciales de Francia) para cuantificar y mostrar por primera vez en 3D la cantidad de polvo que hace cada año el viaje desde el desierto del Sahara hasta la cuenca delAmazonas.
El
fenómeno transoceánico analizado no es una simple anécdota puesto que buena
parte de la riqueza vegetal de las selvas tropicales de sudamérica dependen de los fertilizantes que
contiene el polvo sahariano, según han confirmado los datos presentados ahora
en este estudio, que se publican en el número del 24 de febrero de la
revistaGeophysical Research Letters de la de la Unión
Geofísica Americana.
El nuevo estudio científico ha
permitido calcular que cada año se precipitan sobre la cuenca del Amazonas unas
22.000 toneladas de fósforo procedente del Sahara, una aportación de
fertilizante transcendental para el equilibrio de la vida vegetal en la selva
tropical.
Los
datos del CALIPSO han permitido también crear una colección de imágenes en tres
dimensiones de este fenómeno de fertilización natural (ver vídeo de la
NASA, versión original en inglés y duplicado con
traducción automática al castellano).
Origen
y alcance de la fertilización
El autor principal del estudio, Hongbin
Yu, científico atmosférico de la Universidad de Maryland que trabaja en el
Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt (Maryland, EE.UU.), ha
detallado que buena parte del fósforo detectado en este viaje transoceánico
procede de la depresión de Bodele (Chad), una zona cubierta antiguamente por un
lago donde se acumulan rocas con gran cantidad de fósforo.
Los datos presentados ahora muestran
que cada año unos 182 millones de toneladas de polvo del Sahara son desplazadas
por el viento hacia el Atlantico. De este total, unos 27,7 millones de
toneladas de polvo precipitan cada año sobre en la cuenca del Amazonas, según
los datos del periodo 2007-2011 analizados en este estudio. Los responsables
del trabajo, no obstante, destacan que la cantidad de polvo que se registra en
este fenómeno es muy variable de un año a otro y que serán necesarios nuevos
estudios para determinar si existen patrones a largo plazo o tendencias
relacionadas con procesos como el cambio climático.
Uno de los datos más interesantes del
estudio indica que después de un periodo de lluvias en la región del Sahara se
produce -como parece lógico- una disminución de la cantidad de polvo que se
desplaza por la acción del viento. En consecuencia, se podría pensar que si el
Sahara fuera una zona más húmeda el transporte transoceánico de fósforo sería
más limitado y la cuenca del Amazonas no dispondría del fertilizante necesario
para mantener el actual equilibrio.