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viernes, 4 de noviembre de 2016

Paraguay y su positiva experiencia en Piscicultura

Desde hace décadas, se le otorga gran importancia al consumo de pescado debido principalmente a su aporte valioso en proteínas de alta calidad. La producción acuícola lentamente está reemplazando a la pesca de captura en la provisión de alimento de origen acuático a nivel mundial. Actualmente en Paraguay crecen los espejos de agua para siembra de peces por su alta rentabilidad


Los pescados poseen propiedades nutricionales que los convierten en alimentos fundamentales dentro de lo que se considera una alimentación equilibrada y cardiosaludable. La piscicultura, o producción de peces en medios hídricos naturales o artificiales controlados, ha evolucionado y adquirido importancia en el Paraguay, ubicándose en la actualidad dentro de las prioridades de los gobiernos Central, Departamental y Distrital, por lo que varios municipios han incluido dentro de su programa de asistencia a pequeños productores, el rubro piscicultura.
Aumento de  estanques
En Tavapy, distrito de Alto Paraná, se están excavaron 350 estanques en diferentes zonas rurales a fin de generar alternativas para el sustento familiar. En el Paraguay se encuentra en un desarrollo primario, con emprendimientos del sector público y privado. En la actualidad se encuentran unos 1.200 productores en actividad con una extensión aproximada de 946 hectáreas de espejo de agua. 
La piscicultura  apoya al fortalecimiento de  cuerpos de aguas naturales, evitando la sobre explotación que actualmente en el mundo acure. Referentes del sector buscan incrementa la productividad de cuerpos de agua existentes: Lagunas, tajamares, embalses. Si algo ha quedado demostrado es que la cría de peces en estanques, o en espejos de agua controlados, es un gran negocio. 
Desde hace años, a través del Departamento de Pesca y Acuicultura de la Facultad de Ciencias Veterinarias -con sus programas de reproducción controlada-, la Universidad Nacional de Asunción, en alianza con la FAO, está impulsando programas dirigidos a formar técnicos en cría de especies en estanques combinando un hecho natural –la abundancia de agua en el país-
Pocos rubros, en producción de alimentos, tienen una perspectiva tan brillante como la piscicultura. Es una actividad que, bien manejada, tiene bajo impacto ambiental, demanda poca tierra aunque sí mucha agua, considerable cantidad de mano de obra y sus fuentes de forrajeo son más que abundantes. Los ciclos de producción, en general, no superan los seis meses y, de cerrarse el eslabón de comercialización, garantiza trabajo y utilidades seguras para muchos paraguayos con deseos de trabajar y progresar.
Informe de 5dias.com.py