RESULTADOS 2016
REFLEXIONES GANADERAS
1 de Noviembre del 2016
Ing. Agr. Carlos Ma. Uriarte
Los resultados del Monitoreo de Empresas Ganaderas que hace 15 años lleva a cabo el Instituto Plan Agropecuario recientemente divulgados, adquieren particular importancia este año, pues son los únicos datos acerca del desempeño de las empresas ganaderas, que se harán públicos en el 2016, dado que la clásica jornada Económica de FUCREA no se hará este año.
Entendemos oportuno compartir las siguientes reflexiones:
GENERALES:
Cabe siempre destacar que estos resultados corresponden a empresas que están por arriba de la media nacional, por entenderse que tienen mejor acceso a la tecnología que el promedio de los ganaderos del país.
Este año los factores externos a las empresas, tuvieron una gran influencia sobre los resultados observados, principalmente los provocados por al marco económico que debieron enfrentar las empresas, y por los avatares del clima en una extensa área ganadera del país.
A pesar de haber habido una caída de precios, en el ejercicio finalizado en Junio del 2016, la misma se vio atenuada por un fortalecimiento del dólar. En el ejercicio en cuestión la divisa norteamericana creció un 14,5 %, y su valor fue 21,5 % mayor que en el ejercicio anterior. Arranco el ejercicio analizado cotizando 27 pesos, y lo termino a 30 pesos. Es decir lo que hoy vale el dólar, lo valía en Julio del 2015.
Por su parte el clima volvió a actuar por segundo año consecutivo, a favor en el Norte y litoral Norte del país, pero en contra en el resto del país. En donde llovió bien a través de una buena productividad se logró contrarrestar la baja de los precios, no así en el resto del país que tuvo que padecer de una severa seca, seguida de grandes inundaciones.
PRECIOS:
Si bien se sigue manteniendo una demanda firme con precios históricamente aceptables para el gordo, este fue el tercer año consecutivo en el que cae el precio del novillo en términos corrientes. Pero la baja se acentuó en el último ejercicio que fue del entorno del 10 %.
De todas formas el precio del gordo en términos constantes (corregido por inflación) se mantuvo a niveles históricos.
Lo contrario ocurrió con el precio del ternero, que de la mano de la exportación en pie fue levemente superior (2%) al del ejercicio anterior. En términos constantes el precio del ternero fue el 4to mejor de los 15 ejercicios analizados.
TERMINOS DE INTERCAMBIO:
Indudablemente lo ocurrido con el valor del dólar en el ejercicio, sirvió para atenuar los efectos de los magros resultados, pues mejoro la capacidad de los productores ganaderos para adquirir bienes y servicios en pesos.
Si bien la capacidad de intercambio de los ganados se mantuvo en buenos niveles con respecto a algunos insumos (fertilizante, pasturas, canasta familiar, etc.). para hacer uso de esta realidad los productores debieron disponer de fondos, los cuales fueron escasos debidos a los malos resultados del ejercicio, sobretodos para los productores del Centro, Noreste y Este del país, que fueron muy castigados por el clima.
Mención especial debe hacerse para la Mano de Obra, la cual es cada vez más cara en términos de producto, sin percatarse mejoras sustanciales en productividad. Esto sumado a la alta exposición que sufren los productores ante reclamos laborales, muchas veces infundados, ha provocado un nuevo descenso en los puestos de trabajo que el sector genera.
RESULTADOS:
Hay una nueva caída en los resultados financieros de las empresas ganaderas.
Los Ingresos de Capital (ingresos antes de servicios financieros y arrendamientos) caen por tercer año consecutivo, siendo en términos constantes, los 4to peores de los 15 años que se llevan registros.
En el ejercicio se dieron reducciones generalizadas de los Saldos de Caja, del orden del 5 al 25 %, y fue particularmente más grave para los arrendatarios.
Los precios de los arrendamientos ganaderos no condicen con los resultados obtenidos por las empresas ganaderas. Las rentas pedidas por tierras ganaderas son en general mayores al Ingreso de Capital de las empresas monitoreadas. Cabe aclarar que las empresas monitoreadas tienen en promedio un 30% del área explotada bajo la modalidad de arrendamiento.
Bajan nuevamente los jornales contratados en la mayoría de los predios monitoreados.
A pesar de que el precio del ternero no se vio afectado, los resultados de las empresas criadoras se vieron fueron peores que los de las empresas de ciclo completo.
Si bien los costos de producción bajaron en la mayoría de los predios entre un 6 y 10 %, hay que destacar que dentro de los costos, aumentaron los impuestos casi en la misma magnitud. Sobre todo por la reimplementación y/o aumento, de los impuestos a la tierra (Patrimonio, Primaria y Contribución), que actuaron en contra de lo que precisa el sector en estos momentos.
ESTRATEGIAS MÁS COMUNES:
Ajustes de carga, decisiones oportunas, adecuados niveles de productividad, con costos unitarios controlados, generación de bancos de forraje que minimicen el impacto climático, serían las estrategias más destacadas seguidas por estos ganaderos.
Cautela y prudencia es lo recomendable, lo que NO es sinónimo de NO hacer.
CONSIDERACIONES FINALES:
Mientras los niveles de confianza y de expectativas de los productores siguen siendo dañados por el entorno de su negocio, el potencial productivo del país ganadero se mantiene aún latente, y prácticamente inexplotado.